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Los educadores diferenciales de los Colegios de Iglesia se reunieron para abordar el tema de la acogida a los estudiantes con necesidades educativas especiales, en el contexto de pandemia y confinamiento. Fueron convocados por la Vicaría Episcopal para la Educación, con el objetivo de ser parte de la exposición de la académica de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Maite Otondo Briceño.

La expositora entregó antecedentes de investigaciones sobre el tema, indicando que tanto a nivel nacional como mundial se observa que se produjo un atraso en la atención para las personas con necesidades educativas especiales, ya que lo urgente era organizar los colegios. “Las intervenciones educativas que se están realizando son menos efectivas a pesar de todo el esfuerzo, hay una dificultad tremenda para llevar un monitoreo o seguimiento del desempeño en la tarea. Aquí hay un elemento que a nosotros siempre nos funciona, que es la retroalimentación afectiva. El sentimiento se siente, se palpa, pero en esta situación se pierde. Esta pérdida incluye una disminución significativa en la efectividad del trabajo”, manifestó.

Frente a esto, la recomendación fue “entrar por los canales de los afectos, de las emociones, de ganarse la confianza. ¿Cómo bajamos la atención que está puesta simplemente en el aprendizaje y el contenido? Lo que más se echa de menos es lo relacional, los afectos, eso es tremendo para ellos. Por eso es que tenemos que entrar por ese lado”, profundizó la profesora Otondo.

Por su parte, la Delegada Episcopal para la Educación, Adriana Fernández Álvarez, agradeció a los asistentes. En relación a los encuentros que reunían a las educadoras diferenciales como estamento, les dijo “hemos querido distanciarlos por la sobrecarga que existe, y por eso no nos vemos todos los meses como el año anterior. Desde la Vicaría estamos abiertos a sus sugerencias acerca de qué aspectos abordar de manera más profunda, ya que ustedes están vinculados directamente con los estudiantes y por eso saben mejor que nadie lo que ellos necesitan”.

Comunicaciones, Vicaría Episcopal para la Educación