CIEC: ¡La escuela católica en América tiene futuro!

La Arquidiócesis de Concepción junto con la Arquidiócesis de Santiago y las Diócesis de San Felipe y Rancagua, en colaboración con la Fundación Edelvives, han organizado para los profesores de religión un Congreso Interdiocesano. Este busca promocionar una profunda reflexión en torno al desarrollo y formación de la Inteligencia Espiritual, que posibilita una verdadera formación integral de los y las estudiantes que estudian en nuestras salas de clases. Esto implica formar personas que sepan formularse las preguntas fundamentales de la vida, buscando el sentido de la misma.

Actividades

Cada día se llevará a cabo una sesión en una zona eclesial, al mismo tiempo se transmitirá a través de YouTube para las demás localidades. Esto permite dar espacio a la participación presencial de los profesores en sus zonas y generar condiciones para la exposición de profesionales locales, tanto docentes como religiosos y/o académicos.

Invitada Internacional:

ISABEL GÓMEZ VILLALBA

Profesora de Religión en E. Secundaria

Coordinadora Innovación Pedagógica de la Delegación Episcopal de Enseñanza del Arzobispado de Zaragoza.

Experta en la temática de Inteligencia Espiritual y su desarrollo a través de la Didáctica Religiosa.

Fechas

9 a 12 de enero de 2023.

MAYOR INFORMACIÓN E INSCRIPCIÓN AQUÍ

Con esta convicción concluyó el 27º Congreso Interamericano de Educación Católica celebrado en la Ciudad de México. Se realizó el 27 y 28 de mayo. Contó con la participación de 1.200 líderes educativos del continente y organizado por la Confederación Interamericana de Educación Católica (CIEC).

En las conclusiones del Congreso, al evidenciar la prolongada crisis derivada de la pandemia del Covid-19, y de las “múltiples pandemias que padecen nuestros pueblos en lo social, lo político, lo económico, y lo cultural, incluyendo el acceso a una educación de calidad”, fueron evocadas las palabras que el Papa Francisco dirigió en 2020 a los líderes mundiales reunidos en la Asamblea de las Naciones Unidas: “De una crisis no se sale igual: o salimos mejores o salimos peores. Por ello, en esta coyuntura crítica, nuestro deber es repensar el futuro de nuestra casa común y proyecto común”.

Construir los ‘futuribles’

La escuela católica de América ha tomado en serio este llamado del Obispo de Roma, pues “se ha puesto de pie para ‘caminar juntos’, educadores y educadoras, sinodalmente, en alianza y en comunión con otras organizaciones del continente, eclesiales y no eclesiales, para construir los ‘futuribles’ que nos requiere estos nuevos tiempos”.

Más concretamente, ante la crisis global, “este espacio de encuentro fraterno y de reflexión profunda sobre ‘los futuros de la educación’, en perspectiva de cambio e innovación, representa un nuevo paso para repensar la identidad y la misión, para ‘aprender a transformarse’ en sinergia con el Pacto Educativo Global”.

Sostenibilidad, fraternidad y bien común

Ante la necesidad de priorizar una educación eco-sostenible para abordar el desafío de la fraternidad y del cuidado de la casa común, “este Congreso ha ofrecido nuevos y relevantes insumos”, pues “los futuros de la educación pasan por la resignificación del papel del conocimiento, del aprendizaje y de la educación, en su contribución con la sostenibilidad, la fraternidad y con el bien común”.

La tarea que tiene por delante la escuela católica no es fácil. “Implica una apuesta por un liderazgo con creatividad, por nuevas formas de gobernanza educativa, por la gestión de la innovación y de la calidad, por la priorización de los más vulnerables y excluidos de los ecosistemas educativos, lo cual incluye la superación de la brecha digital”.

“Asimismo, ante el ascenso de las tecnologías en la escuela, es imperativo formar en competencias digitales, emocionales, comunicativas, y en pensamiento crítico, trabajo colaborativo, interdisciplinariedad y resolución de problemas, todo ello de cara a las nuevas ciudadanías del siglo XXI”.

Ser cada vez más significativos

Con todo, las lecciones que deja el 27.º Congreso Interamericano de Educación Católica, apuntan al fortalecimiento del ADN de la escuela católica: “evangelizar educando y educar evangelizando, en perspectiva de humanismo solidario y haciendo uso de las mejores herramientas, conocimientos y tecnologías con las que contamos, para ser cada vez más significativos y rehacer el pacto educativo ante la actual emergencia educativa”.

Con la esperanza de seguir aprendiendo a transformarse, para abrazar estos nuevos escenarios, se clausuró el Congreso a las 6:58 p.m. (hora local) y con el anuncio de la realización de la 28.ª edición en Santo Domingo (República Dominicana), en enero de 2024.

Fuente: Prensa CELAM