Encuentro con Encargados de Pastoral de colegios de Iglesia abordó la importancia del otro en tiempos de pandemia

La Arquidiócesis de Concepción junto con la Arquidiócesis de Santiago y las Diócesis de San Felipe y Rancagua, en colaboración con la Fundación Edelvives, han organizado para los profesores de religión un Congreso Interdiocesano. Este busca promocionar una profunda reflexión en torno al desarrollo y formación de la Inteligencia Espiritual, que posibilita una verdadera formación integral de los y las estudiantes que estudian en nuestras salas de clases. Esto implica formar personas que sepan formularse las preguntas fundamentales de la vida, buscando el sentido de la misma.

Actividades

Cada día se llevará a cabo una sesión en una zona eclesial, al mismo tiempo se transmitirá a través de YouTube para las demás localidades. Esto permite dar espacio a la participación presencial de los profesores en sus zonas y generar condiciones para la exposición de profesionales locales, tanto docentes como religiosos y/o académicos.

Invitada Internacional:

ISABEL GÓMEZ VILLALBA

Profesora de Religión en E. Secundaria

Coordinadora Innovación Pedagógica de la Delegación Episcopal de Enseñanza del Arzobispado de Zaragoza.

Experta en la temática de Inteligencia Espiritual y su desarrollo a través de la Didáctica Religiosa.

Fechas

9 a 12 de enero de 2023.

MAYOR INFORMACIÓN E INSCRIPCIÓN AQUÍ

Durante la mañana del jueves 15 de abril de 2021 se llevó a cabo la primera reunión con los Encargados de Pastoral de los colegios de Iglesia. El encuentro contó con la participación de la delegada Episcopal para la Educación y la Cultura, Adriana Fernández, así como también con la del Pbro. Mauricio Aguayo, asesor Pastoral de la Vicaría de Educación.

La actividad inició con un breve momento de oración guiado por el padre Mauricio, quien tras la lectura del Evangelio dijo: “Pidamos al Señor que nos ayude a actualizar nuestras señales espirituales, que podamos comprender lo que Dios está haciendo hoy, oremos pidiendo el don del Espíritu para que podamos estar en sintonía con estas palabras que vienen del cielo y así nuestra vida refleje el verdadero testimonio de Cristo resucitado”.

Posteriormente, y a modo de reflexión, se plantearon dos interrogantes, las que debieron discutir de forma grupal. “¿Qué ejemplo podemos dar de ‘lenguaje de la tierra’ y ‘lenguaje del cielo’ en los acontecimientos actuales?”, y “¿cuál es el testimonio de Cristo que hoy es más necesario que brille en nuestras opciones pastorales?”

La idea de la dinámica anterior radicó en ejercitar la capacidad de plasmar lo leído al ámbito experiencial; es decir, al quehacer profesional como agente pastoral. Respecto de la primera pregunta, comentaron que ambos lenguajes se entrecruzan, debido a que existe una gran preocupación y un imperante deseo por volver a la libertad que algún momento se tuvo.

No obstante, los asistentes explicaron que no todo ha sido oscuro. Esto, gracias a la presencia de Dios. Si bien ha sido complejo, también es necesario ver este tiempo como una oportunidad de valorar el tiempo en familia, de verlo como una instancia para conocerlos mejor.

En cuanto a la segunda interrogante se planteó la necesidad de llevar el testimonio de Cristo a actos concretos. Por ejemplo, un llamado o palabras de aliento a un colega que lo necesite. Hoy la importancia de saber cómo está el otro se ha transformado en algo fundamental, pues es una forma concreta de dar testimonio.

Para continuar, Adriana Fernández señaló que como Vicaría Pastoral para la Educación y la Cultura existe una constante preocupación por acompañar de mejor manera a los diferentes equipos y con ello, un imperante interés por conocer sus necesidades.

En ese marco, se llevó a cabo una segunda actividad con el propósito de conocer de qué forma se puede mejorar el acompañamiento de los Encargados de Pastoral de los colegios de Iglesia.

Finalmente, se dieron a conocer fechas relevantes de participación para las diferentes comunidades. Asimismo, los asistentes agradecieron la instancia de encuentro y la constante preocupación por parte de la Vicaría hacia los diferentes equipos de trabajo.