Monseñor Chomali: «El Papa es valiente, dice las cosas por su nombre. Y de ello los obispos chilenos sabemos mucho»

La Arquidiócesis de Concepción junto con la Arquidiócesis de Santiago y las Diócesis de San Felipe y Rancagua, en colaboración con la Fundación Edelvives, han organizado para los profesores de religión un Congreso Interdiocesano. Este busca promocionar una profunda reflexión en torno al desarrollo y formación de la Inteligencia Espiritual, que posibilita una verdadera formación integral de los y las estudiantes que estudian en nuestras salas de clases. Esto implica formar personas que sepan formularse las preguntas fundamentales de la vida, buscando el sentido de la misma.

Actividades

Cada día se llevará a cabo una sesión en una zona eclesial, al mismo tiempo se transmitirá a través de YouTube para las demás localidades. Esto permite dar espacio a la participación presencial de los profesores en sus zonas y generar condiciones para la exposición de profesionales locales, tanto docentes como religiosos y/o académicos.

Invitada Internacional:

ISABEL GÓMEZ VILLALBA

Profesora de Religión en E. Secundaria

Coordinadora Innovación Pedagógica de la Delegación Episcopal de Enseñanza del Arzobispado de Zaragoza.

Experta en la temática de Inteligencia Espiritual y su desarrollo a través de la Didáctica Religiosa.

Fechas

9 a 12 de enero de 2023.

MAYOR INFORMACIÓN E INSCRIPCIÓN AQUÍ

El Arzobispo de Concepción, Monseñor Fernando Chomali Garib, escribió un artículo para Religión Digital, con motivo del aniversario del Santo Padre. Lo compartimos a continuación: 

Basta leer algunas biografías de Francisco, así como seguirlo en sus discursos y acciones pastorales, para comprender su talante, su profundo amor a Dios, su confianza ilimitada en la divina providencia, su desapego a lo que existe para abrirse a los caminos que le va proponiendo el Espíritu Santo y el convencimiento más profundo de que la única forma de mostrar el amor a Dios es amando a los demás, especialmente a los más pobres.

El Papa Francisco se da cuenta, con meridiana claridad y sin ambigüedades, que el camino que hasta ahora ha recorrido la Iglesia es insostenible. Tan simple como eso. Sus gestos, sus palabras, sus discursos hacen ver la urgencia de una Iglesia más sencilla, menos preocupada de las formas que del fondo -evangelizar- más libre respecto del poder y de las instituciones que lo ostentan. Más aún, el Papa aboga por una Iglesia renovada en lo espiritual que, profundamente orante, se asemeje cada vez más al Señor con espíritu martirial.

Los abusos de toda índole que han marcado décadas en la Iglesia son fruto de la mundanidad imperante, la superficialidad de la vida pastoral y de ver el sacerdocio como una forma de poder más que de servicio. Ha sido duro el Papa con los consagrados “perfumados, en cómodos automóviles, más preocupados de sí mismos que de los demás, y viendo la vida religiosa como una forma de escalar socialmente”.

El Papa se da cuenta que aquello existe y que sin duda no sólo ha sido causa de los abusos de toda índole sino motivo de escándalo de muchos, lo que ha hecho que, al menos en Occidente, los católicos seamos menos. El Papa es valiente, dice las cosas por su nombre. Y de ello los obispos chilenos sabemos mucho.

No cree en las estrategias para “cuidar el prestigio”, cree más bien que sólo la verdad nos hará libre y que la Iglesia ha de estar centrada sólo y principalmente en Jesucristo con una clara y decidida opción por los más pobres y desamparados.

El lugar teológico del Papa es el Sagrario, sin duda. Es un hombre de oración, pero un Sagrario donde podemos ver al Cristo sufriente y que nos impulsa a ir hacia a Él. En eso cree el Papa, desde que se sumó a la vida consagrada en la Compañía de Jesús hasta sus 85 años. Todo ello lo vive con serenidad de espíritu, un gran sentido del humor y una fidelidad a su conciencia que estremece.

Más de uno no lo ha comprendido, pero usando sus mismas palabras, el Papa prefiere, por lejos, una Iglesia que sale y herida que encerrada en sí misma y enferma. Feliz Aniversario Santo Padre, rezaremos por usted, como siempre suele pedirlo.